Un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Hardvard ha demostrado que las personas que en las últimas etapas del día utilizan tabletas u otros dispositivos móviles que emiten luz tardan más en dormirse y la calidad de su sueño es peor que aquellas personas que optan por leer un libro antes de conciliar el sueño. La clave estaría en que la luz fuerte inhibe la segregación de la hormona melatonina.

Las tabletas dificultarían el sueño

Las tabletas dificultarían el sueño

La perturbación del sueño provendría del que las tabletas, como otros dispositivos móviles, emiten luz que puede producir alteraciones del sueño si el uso de las tabletas se produce antes de ir a dormir. Esos son los resultados de un estudio que ha llevado a cabo en la Escuela de Medicina de Hardvard y que ha sido publicado en la revista PNAS.

La investigación valida que aquellas personas que utilizan tabletas poco tiempo antes de dormir duermen peor y están más despiertas que quienes utilizan habitualmente la lectura de un libro antes de conciliar el sueño. Además de verse afectado el sueño también lo serían otras variables como el rendimiento, la salud y la seguridad.

Los autores del estudio también se han percatado que lo que es válido para las tabletas también lo es para cualquier otro dispositivo móvil a través de cuya pantalla se emita luz. Sin embargo aquellos dispositivos que están basados en tinta electrónica, como sería el caso de muchos lectores electrónicos de libros, no tienen esos efectos.

Los resultados del estudio se explican porque desde hace muchos años parece demostrado que la luz regula el reloj interno del cuerpo. El estudio también ha validado que la luz tenue al final de la jornada permite la segregación de melatonina, una hormona que facilita el sueño; cuando en ese fin de jornada la luz es fuerte, por ejemplo debido a uso de tabletas, se produce el proceso contrario, esto es, la inhibición de dicha hormona y por tanto se acrecientan las posibilidades de conciliar mal el sueño.

El estudio ha demostrado que aquellos sujetos experimentales que culminaron su jornada diaria con el uso de tabletas tardaron en dormirse 10 minutos más que aquellos que leyeron libros poco antes de echarse a dormir.

Por otro lado el primer grupo experimental, el que utilizó tabletas, tuvo una fase de sueño REM más corta que aquel grupo experimental que no utilizó las mismas y uso otras estrategias a la hora de conciliar el sueño.

¿Te ha gustado el artículo de iMovilizate?, Síguenos en Twitter y Facebook y ayúdanos a su difusión compartiéndolo con tus amigos en Twitter, Facebook, o G+ con los botones que encontrarás al final del artículo. ¡Gracias!

Gonzalo Sanchez del Pozo (462 Posts)