La ciudad californiana de San Francisco, además de haber sido la cuna del movimiento hippie, también ha logrado la integración de la tecnología en la moda, y más ahora que la moda es desarrollar prendas de vestir que sirvan desde para monitorizar la frecuencia cardíaca hasta para gestionar nuestro correo electrónico. Los desarrollos tecnológicos se acaban adaptando a casi cualquier prenda de vestir: relojes, pendientes, abrigos  o pantalones. Tecnología y moda se retroalimentan, de manera que para que una prenda tecnológica tenga cabida en el ropero de un consumidor la prenda tiene que estar revestida de moda. De este modo se han logrado alianzas entre Intel y Fossil Group que trabaja para firmas de moda tan importantes como Armani o Marc Jacobs.

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En la californiana ciudad de San Francisco se lleva años produciendo un maridaje entre la moda y la tecnología que ha producido que muchas prendas se hayan convertido en inteligentes ya que se llenan de sensores que pueden monitorizar diversas constantes vitales. De hecho la presentación del nuevo Apple Watch ha hecho que en la ciudad se hayan reunido muchos gurús de la moda norteamericana como pueden ser Fabien Baron u Oliver Zahm.

A solo 150 kilómetros de allí, y dentro del Estado de California se producía la presentación de las prendas de la casa de moda Opening Ceremony que están cubiertas de sensores y microprocesadores de la empresa Intel. Con estas nuevas aplicaciones la industria de la moda y la de la tecnología se retroalimentan recíprocamente ya que para que un gadget tecnológico se mantenga en el mercado es necesario recubrirlo con una pátina de buen gusto que le proporcione una casa de moda.

Muchos de esos dispositivos que aúnan tecnología y moda ya fueron presentados en el anterior World Mobile Congress que se celebró hace un par de meses en Barcelona. Además los hay para todos los gustos: gafas, anillos, pulseras, pantalones, o jerséis. En cuanto a las aplicaciones tecnológicas que nos permiten también hay de todo: monitorización de la frecuencia cardíaca, permiten la comunicación con nuestros teléfonos inteligentes o gracias a ellos nos podemos conectar a Internet.

El caso más paradigmático dentro de la moda, por lo menos por ahora, es el de los relojes inteligentes que desde nuestra muñeca nos puede enviar información del más variado tipo, desde información sobre vuelos hasta hacer diversas tareas que pueden ser activadas por la voz. Pero si el gadget quiere pervivir tiene que estar adaptándose tanto tecnológicamente como a los cambios de la moda.

De esa opinión es Greg Mckelvy, director de la división de marketing de la firma de moda Fossil Group que fabrica productos para marcas tan conocidas como Armani, Burberry o Marc Jacobs. Mckelvy se muestra convencido de que si un gadget quiere coexistir en un mercado dónde hay una feroz competencia, es necesario que aporte gusto y un buen diseño de Haute Couture.

De hecho Intel ha comunicado que inicia una colaboración estratégica con Fossil Group de manera que los desarrollos tecnológicos de Intel se puedan aplicar a los productos de marcas de moda tan reputadas como Armani, Michael Kors o Marc Jacobs. De esto también se benefician las marcas de moda exclusiva ya que unen a un diseño estético cuidado una tecnología y una funcionalidad que puede ir desde monitorizar la frecuencia cardíaca hasta gestionar reservas de vuelos por comandos de voz.

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Gonzalo Sanchez del Pozo (462 Posts)