Son locos aquellos que sobresalen entre la multitud para incomodar al resto. Son seres paranormales, escandalosos, que perjudican al prójimo con su quehacer inusitado. Los locos son siempre los demás, hasta que se demuestre lo contrario.

La locura emprende el camino hacia la salvación. Este héroe, un hombre de bien, se refugia en su deidad y la abandona para luchar contra molinos de viento. Gigantes, quiero decir. Y lucha también contra un ejército de enfurecidos hombres con enormes dagas, que le hacen perder su ya rendida muela del juicio.

Ese valiente hidalgo, esclavo de sus dogmas, conquistará innumerables tierras junto a su leal compañero para salvar a la humanidad de la temible… bestia.

bestia

Ser o no ser bestia, he aquí la cuestión

El inolvidable Álex Angulo interpreta en esta comedia sádica a un sacerdote que cree haber sido provisto de un aviso divino para salvar al mundo de la bestia, el anticristo. Nuestro héroe está convencido de que el próximo 25 de diciembre nacerá el enemigo y, para evitar el fin de la humanidad, no hará otra cosa que intentar por todos los medios acercarse al “maligno”. ¿Cómo? Muy fácil: haciendo el mal.

Un cura sin escrúpulos: he aquí donde irrumpe la violencia tan salvaje como sarcástica del sadismo que tanto caracteriza al director de esta obra magna, Álex de la Iglesia. El sujeto no tendrá piedad a la hora de secuestrar y torturar al presentador de un programa esotérico —brillante Armando de Razza. Ni siquiera para golpear hasta la muerte a un transeúnte por la calle o para desnucar a una anciana arrojándola por el hueco de las escaleras. Él es ahora la bestia.

El sacerdote maligno contará, por su puesto, con el respaldo y asesoramiento de su Sancho Panza, alias José María, interpretado por un satánico Santiago Segura. Y es que… su compañía no es la única coincidencia entre los dos caballeros de la tradición española. Angulo no luchará contra gigantes, pero sí contra la fuerza de una prolongada sombra perversa. Su idealización continua del entorno no es más que una consecuencia del dulce brebaje que ambos héroes se gozan sin pudor, y que a este le ha valido la cruda imagen de la bestia en forma de macho cabrío. Ambos seres son fieles a sus intereses, a sus objetivos, y no los abandonan pese a que todos insisten en tratarlos como LOCOS. “Yo sé quién soy”, dijo Alonso Quijano. Y solo se mostró incrédulo cuando vio que los demás ya sabían quién era. El mundo dejó de llamarlo “loco” y todos siguieron la corriente de sus delirios, lo que despertó la cordura del hidalgo, quien deprisa abandonó su utopía de misiones y entuertos que resolver. “Yo era loco y ya soy cuerdo”. Pero,… para vivir en cordura, más vale haber muerto.

el dia de la bestia

No te pierdas esta noche, en FDF, El día de la bestia. Una esperpéntica obra de Álex de la Iglesia que se ha convertido en patrimonio del cine español y que, con unos brillantes diálogos y sobrecogedoras interpretaciones, no te dejará en absoluto indiferente. No tendremos ocasión de ver caballeros con armadura ni ingeniosos hidalgos envalentonados, pero sí a un loco intrépido que cabalgó hace algún tiempo hacia la ínsula de Barataria… y que ya se ha convertido en todo un héroe: Álex Angulo.

bes

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Lorena Alemán (35 Posts)

Guionista de pequeñas cosas, escritora de historias a medio y pintora de miedos. Twitter: @AleLorelay