En Sufragistas nos encontramos con un fresco de la sociedad británica de los primeros años del siglo XX sobre la cual se construye una historia sobre la lucha de las mujeres por tener derechos políticos plenos. Una lucha en la cual todas las estructuras de una sociedad patriarcal y machista, como era la Victoriana, utilizará todos sus resortes de poder para evitar que las mujeres dejen de ser ciudadanos de segunda

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Quizás lo más esclarecedor de la cinta es los últimos momentos del filme, justo antes de los créditos, en los cuales a modo de diapositivas la directora del filme, Sarah Gavron, autora hasta ahora conocida por su cinta Brick Lane, informa de cuándo se logró el voto femenino en cada uno de los principales países europeos. La lectura de las filminas nos hace pensar que la historia de Sufragistas no es tan lejana. En nuestro país vecino, Francia, las mujeres solo consiguieron sus plenos derechos políticos en el año 1944; en la bucólica y desarrollada Suiza tuvieron que esperar hasta el año ¿1971?

De nuestro país, casi mejor ni hablar, porque las mujeres (y también el resto de la población), aturdidos por la larga dictadura franquista, solo adquirieron la capacidad de voto en las primeras elecciones democráticas que se celebraron en el año 1977.

Y muchas veces, desgraciadamente en nuestro país, una cosa es la letra de las leyes y otra muy distinta la realidad. Solo tenemos que mirar a nuestro alrededor: por lo general las mujeres ganan menos haciendo el mismo trabajo, tienen más posibilidades de quedarse en el paro, muchas veces se encargan en exclusiva de las labores domésticas y el cuidado de los hijos y son propensas a sufrir todo tipo de discriminaciones. De violencia de género mejor ni hablamos.

En Sufragistas nos vamos a encontrar con un fresco de las primeras mujeres británicas que lucharon por tener acceso a la ciudadanía plena, lo que implica también el derecho a voto, cosa que solo lograron en 1918.

En esencia, y a partir de del desarrollo de varios personajes femeninos, la directora Sarah Gravon nos muestra que lo que fue la lucha por el derecho a voto de las mujeres británicas y vemos cómo se desarrollan los primeros embriones de lo que serían las asociaciones femeninas de lucha por los derechos políticos y sociales.

Aunque el peso de la lucha – como casi siempre – corrió a cargo de la clase obrera, pronto el fenómeno se convirtió en transversal y agrupó no solamente a mujeres que luchaban por sus derechos políticos sino también a otros colectivos que querían cambiar las cosas en una sociedad atenazada por los rígidos preceptos en los estertores  de la época Victoriana.

Película técnicamente impecable y con una recreación excepcional de lo que fueron aquellos años en los albores del siglo XIX, la cinta ha contado con algunos de los mejores profesionales en su campo: desde Sarah Gavron en la dirección, la banda sonora a cargo de Alexandre Desplat y la fotografía del barcelonés Eduard Grau.

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Gonzalo Sanchez del Pozo (412 Posts)