Difret nos transporta a la Etiopía de finales de los años 90 del pasado siglo dónde una adolescente secuestrada y violada bajo el manto de tradición que tiene la Telefa en las zonas rurales, mata accidentalmente a su victimario. A partir de ahí la lucha de un grupo de abogadas por que la adolescente sea exonerada de los cargos de asesinato.

Difret, cuando no significa no

Difret, cuando no significa no

Difret es ante todo una película dura, muy dura ya que aborda una de las costumbres seculares en las zonas rurales de Etiopía, la llamada Telefa, que no es otra cosa que el secuestro de mujeres muy jóvenes, muchas de ellas adolescentes, por parte de hombres para forzar un casamiento. Si ya de por si eso puede resultar difícil de tragar en sociedades medianamente civilizadas, es que la Telefa suele ir acompañada de violación.

La cinta ha contado con el apoyo como productora de Angelina Jolie, que a lo visto, por muchas buenas obras que está realizando en múltiples direcciones no es la frívola a la que todo el mundo consideraba como tal hasta hace pocos años.

La película se basa en hechos reales sucedidos en Etiopía en el año 1996 y que concluyeron logrando que Etiopía acabase legislando contra la Telefa, convirtiendo la práctica en ilegal y punible por los tribunales etíopes.

La película narra la vida de Hurit, una niña que en el año 1996 contaba con 14 años y vivía en una zona rural cercana a Addis Abeba la capital del país. Utilizando la Telefa, una tradición etíope por la cual los hombres de las zonas rurales suelen raptar a adolescentes para casarse con ellas, Hurit es secuestrada por un grupo de lugareños y violada por el que pretendía ser su marido.

Encerrada en una chabola, Hurit logra huir y hacerse con un fusil pero pronto es perseguida por sus captores; en la persecución el fusil se dispara accidentalmente y Hurit mata a su violador. La narración adquiere tintes tan kafkianos como que la joven es acusada del asesinato de su violador y se tiene que enfrentar a un juicio con posible condena judicial.

Hasta aquí los hechos, y a partir de aquí la lucha de unas abogadas por lograr que Hurit sea exonerada de los cargos. Las letradas consiguen además de que Hurit sea exonerada de todos los cargos y que además que se modifiquen las leyes etíopes para que la Telefa sea delito.

Repetimos que se trata de una película dura e impactante y cumple uno de los que suponemos son sus objetivos, como es concienciar a los espectadores contra prácticas aberrantes inclusive para un país en vías de desarrollo (utilizo aquí la definición políticamente correcta) como pueda ser Etiopía.

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Gonzalo Sanchez del Pozo (411 Posts)